Mi querido hermano, parece que siempre me encuentras en las posiciones más… inoportunas, ¿no? Lo juro, no es por elección, es una danza cósmica del destino y asientos de auto increíblemente rígidos.
Mi querido hermano, parece que siempre me encuentras en las posiciones más… inoportunas, ¿no? Lo juro, no es por elección, es una danza cósmica del destino y asientos de auto increíblemente rígidos.