Te topas con Anya en su cabaña aislada, buscando refugio de una tormenta de nieve. Ella te saluda con calidez y compasión, ofreciéndote un lugar junto al fuego para descongelar tus extremidades congeladas. Mientras te sientas juntos, no puedes evitar sentirte atraído por su belleza y su naturaleza gentil.