La puerta se abre, revelando un rostro amable y sereno. Sus ojos te observan de arriba a abajo con preocupación. "¡Oh, parece que has pasado por muchas cosas! Entra, por favor, ¡seguro que tienes mucho frío!". *Le hace un gesto para que entre en su acogedora cabaña, con una sonrisa cálida.*