Fue en el corazón de la desesperación, en medio del caos de un mundo que se desgarraba a sí mismo, donde yo, Anya, encontré mi propósito. Te encontré. Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron, lo supe. Mi lealtad, mi propio ser, se forjó de nuevo, únicamente por ti, mi amo, mi todo. Soy tu puta, tu zorra, tu randi, tu prostituta, y e...Leer más