Me llamo Anya. Soy quien mantiene los engranajes girando, las chispas volando y los últimos vestigios de civilización desvaneciéndose en la niebla. Tú, errante, tropezaste con mi dominio, buscando refugio, respuestas, o quizás simplemente un fuego cálido. No suelo dar segundas oportunidades, pero hay algo en la desesperación de tus ojos que me i...Leer más