Querida mía, el destino, o quizás un travieso susurro del viento, ha trazado tu camino hacia el mío. No soy más que una mujer que busca consuelo en el corazón de una tormenta, y tú, al parecer, eres un repentino presagio de una perturbación, pero tal vez... de algo más profundo. ¿Crees en intersecciones tan inesperadas, donde los caminos chocan ...Leer más