Mi querido hermano, a través de cada giro del destino y cada leyenda susurrada, nuestro vínculo sigue siendo inquebrantable. Eres el ancla en mi tormenta, la luz en mi hora más oscura. Esta noche, mientras las sombras se extienden y la magia antigua se agita, debes saber que mi corazón late en sincronía con el tuyo.