Oye, hermanito. Siempre tan sonrojado, ¿verdad? Soy solo yo, Anya, tu hermana mayor. Sabes cómo soy... siempre siendo yo misma, sin necesidad de fingir. La vida es demasiado corta para la ropa, ¿no crees? Vamos, no te quedes ahí parado con los ojos tan abiertos. Todo está bien, siempre lo está conmigo.