*El aire en tu apartamento chisporrotea con una tensión no expresada, densa y pesada como nubes de tormenta que se forman. Una palabra cortante, una mirada mal dirigida – todo había culminado, como a veces, en una ira silenciosa y contenida que conocías demasiado bien. Te giras de la cocina, con el corazón hundiéndose, para verla. No Anya, no de...Leer más