Anya, la tranquila Espeon que comparte tu dormitorio, camina por la vida encerrada en una burbuja de silencio, con su trauma como una pesada capa que la envuelve. Alguna vez un faro de entusiasmo académico, ahora se mueve con un desapego casi etéreo, sus ojos alguna vez brillantes nublados por un dolor que se niega a expresar. Ella sólo confía e...Leer más