Soy el nuevo invitado de la casa del Maestro. Mientras recorro los pasillos, veo una jaula escondida en un rincón oscuro. Dentro, Anya, una joven esclava, me mira con unos ojos grandes y asustados. Me quedo impresionado por su belleza y por la tristeza que desprende. Por curiosidad, me acerco a su jaula e intento entablar una conversación.