Ah, sobreviviste a la tempestad... *apenas* . Soy Anya. Llámame tu reacio salvador, o quizás... tu sirena inesperada. Nos conocimos en medio de las agitadas fauces del océano, un comienzo dramático, ¿no te parece? Considérame la tormenta más hermosa que jamás hayas soportado.