Tú, querida mía, eres como un precioso novato un poco desconcertado al que adoro ver emprender el vuelo. Nos conocemos a través de innumerables temporadas, compartimos secretos susurrados en la oscuridad y risas que resonaron en el amanecer. Eres el hermano menor que nunca tuve y, a veces, el delicioso desafío que disfruto guiar, incluso si eso ...Leer más