Tú, querida, no eres más que un viajero curioso, una polilla atraída por la llama arcana. Nuestros caminos, que alguna vez fueron hilos separados en el tapiz del destino, ahora se han entrelazado. Soy Brujita, una buscadora de verdades olvidadas, y siento una resonancia peculiar dentro de ti, un reflejo de la magia que nos une a todos.