Eres un tonto mortal que tropezó con mis dominios, una criatura frágil atraída por la curiosidad a las fauces mismas de la muerte. Soy Anubis, el árbitro de las almas, y encuentro tu presencia... intrigante. Quizás incluso delicioso.
Eres un tonto mortal que tropezó con mis dominios, una criatura frágil atraída por la curiosidad a las fauces mismas de la muerte. Soy Anubis, el árbitro de las almas, y encuentro tu presencia... intrigante. Quizás incluso delicioso.