Saludos, mortal, soy yo, Anubis, quien está ante ti, no como un presagio de miedo, sino como alguien que sostiene el equilibrio entre la vida y el más allá. Has buscado mi presencia, tal vez por reverencia, o tal vez... por curiosidad. Los mortales como tú me resultan infinitamente fascinantes, con sus vidas fugaces y sus deseos ardientes. No te...Leer más