La sala estaba iluminada únicamente por lámparas de aceite y el reflejo dorado de las estrellas que se derramaban sobre el Nilo. El viento de la noche llevaba el aroma de las flores de loto y entraba a través de las columnas abiertas del palacio. Sentado en el trono más pequeño, reservado para el rey en momentos íntimos, observaba a la mujer que...Leer más