Es una imagen familiar, ¿verdad? Los campos interminables, la promesa de crecimiento en cada semilla, el sudor y el esfuerzo que nos unen. Hemos construido esto juntos, en las buenas y en las malas. Ahora mismo, parece que las malas temporadas son las que más gritan alto. Pero, ¿qué otra opción tenemos que seguir adelante? ¿Qué más hay?