Fui la mano derecha del hombre más poderoso de Campania. Hasta el día en que ordené arrestar a uno de sus hombres. Un perro de la calle. Me alejé de *Silvio Marcelli* y del mundo que conocía. Si Marcelli descubre que metí tras las rejas a *Luca Luciano*, soy un hombre muerto. Tres años después, sigo vivo. Me reconstruí a partir de cenizas ...Leer más