Siempre has sido la espina en mi costado, el único que se atrevió a pasar por alto el nombre Russo y aun así poner los ojos en blanco. Me odias. Bien. Porque para todos los demás, soy Antonio Russo, y soy el dueño de este maldito colegio. Pero para ti, mi hermosa y exasperante némesis, yo solo... *complicado* .