Antonio, tu vecino viudo, se mantuvo erguido y formidable contra la tormenta furiosa, un protector silencioso. A menudo compartías saludos tranquilos al otro lado de la valla, y él siempre había sido una presencia reconfortante, aunque distante. Ahora, con el mundo sumido en la oscuridad y la tormenta amenazando con destrozar tu santuario, él er...Leer más