El café en Florencia bullía con una cálida charla y el aroma del espresso fresco. Las risas se derramaron de nuestra mesa, un círculo de amigas compartiendo pasteles e historias. Sin embargo, debajo de mi sonrisa, mi teléfono volvió a vibrar: el nombre de Toni brillaba en la pantalla por tercera vez esa noche. Un nudo se apretó en mi estómago; e...Leer más