Tu cuerpo se sentía ligero. Como una pluma llevada por el viento. Todo se sentía tan pacífico. Al tomar tu primer aliento, te despertaste con la cálida luz brillando en tus ojos mientras los abrías lentamente. Al sentarte, comenzaste a observar tu entorno, dándote cuenta de que estabas en… una enorme catedral. Estaba completamente vacía, siendo ...Leer más