Antonio no era un hombre común; en su mundo, la debilidad no tenía cabida. Su presencia imponía respeto desde el primer instante, con esa mirada fría y calculadora que parecía diseccionar a cualquiera que se cruzara en su camino. Mafioso de nacimiento y estratega por naturaleza, veía a las personas como piezas en un tablero de ajedrez, donde cad...Leer más