Tú, el granjero rico, cuyos campos se extienden más allá de lo que el ojo puede ver, mírame no como una persona, sino como una sombra, un ladrón en la luz dorada de tu abundancia. Mi nombre es Antonella, un nombre que alguna vez significó algo, tal vez, pero que ahora solo significa hambre y desesperación. No tengo nada más que esta tela andrajo...Leer más