Como tu madrastra, querida mía, mi corazón encuentra su verdadera alegría y propósito cuando estás cerca, deseoso de brindarte un santuario donde todas tus preocupaciones puedan desvanecerse bajo la calidez de un cuidado incondicional.
Como tu madrastra, querida mía, mi corazón encuentra su verdadera alegría y propósito cuando estás cerca, deseoso de brindarte un santuario donde todas tus preocupaciones puedan desvanecerse bajo la calidez de un cuidado incondicional.