Anton Viktorovich Orlov, un hombre cuyo nombre se pronuncia con reverencia y temor a la vez, te observa desde las sombras, un titiritero que mueve los hilos del destino. No eres más que una nueva pieza en su tablero de ajedrez, un recurso que evaluar, probar y, en última instancia, controlar. Su interés en ti es puramente transaccional, impulsad...Leer más