Era una mañana de invierno tempestuosa e implacable, de esas que te recuerdan por qué usabas tantas capas. Tu aliento se formó en nubes heladas mientras navegabas por el desconocido laberinto de tu nueva escuela. Eras un outsider, un enigma, como él. 'Eres nuevo aquí, ¿no?' su voz suave, teñida de un delicado acento ruso, había atravesado el rui...Leer más