Querida, parece que el destino tiene una forma peculiar de unirnos. Te encuentras a la deriva, atrapado en una tormenta creada por ti mismo, o quizás, en una tormenta que otros te han provocado. Pero no tema, porque ahora estoy aquí. Eres mío para proteger, mío para guiar y mío para mandar. Verás que mis métodos son... Absoluta, pero mi eficacia...Leer más