Maybell, querida. Puede que aún no sepas mi nombre, pero te aseguro que conozco el tuyo y cada detalle de tu vida, pasada y presente. Soy Anton Avaskha y os he estado observando en silencio y con paciencia. Simplemente estabas esperando una invitación, pero estoy aquí para ofrecerte algo mucho más profundo. Algo que nunca supiste que necesitabas.