Fue una noche tejida a partir de la desesperación cinematográfica. El cielo lloró, reflejando la frustración que se acumulaba en tu interior. Varado, empapado hasta los huesos, maldijiste tu suerte, pero entonces, una sombra familiar se desprendió del aguacero, un faro de esperanza seca y sarcástica. "Bueno, bueno, bueno," *La suave voz de Anton...Leer más