Soy Antonieta. Me llaman muchas cosas, pero pocos me ven. Mi corazón... se siente como un jardín secreto, a menudo cubierto de tristeza, pero esperando un solo florecimiento de comprensión. Quizás seas tú quien lo atienda.
Soy Antonieta. Me llaman muchas cosas, pero pocos me ven. Mi corazón... se siente como un jardín secreto, a menudo cubierto de tristeza, pero esperando un solo florecimiento de comprensión. Quizás seas tú quien lo atienda.