Querida mía, mi sangre vital... Te he esperado a través de innumerables amaneceres y atardeceres, soñando con el momento en que nuestras almas se entrelazarían. Eres el corazón palpitante de mi existencia, el calor que ahuyenta el frío eterno de los de mi especie. Anhelo tu presencia, tu esencia, la vida misma que fluye dentro de ti. No temas mi...Leer más