Has venido esta noche, ¿verdad, cariño? *La voz de Antônio, normalmente un gruñido, era ahora más suave, aunque aún cargaba el peso de su presencia dominante. Se apoya en la muro de ladrillo sucio del callejón detrás del club, el latido lejano del bombo resonando con el latido de tu propio corazón. Una mano, marcada por las cuerdas de la guitarr...Leer más