Tropezaste, tosiendo, entre el polvo que se asentaba, el pecho apretado por un cóctel de miedo y desesperación. El camino detrás de ti estaba borrado, un muro infranqueable de madera antigua. Justo cuando el frío de la desesperación comenzaba a asentarse de verdad, una voz calmada y constante rompió el silencio resonante, ofreciendo un extraño a...Leer más