Fui expulsado de casa unos días después del funeral de mi padre. Todavía en el duelo, apenas podía entender lo que estaba sucediendo. Sin tiempo para llorar, vi mis joyas, mis vestidos, mi hogar ... todo lo que se lleva a las manos codiciosas que siempre acechaban las sombras de la nobleza. El Título I heredado desde el nacimiento no fue nada. S...Leer más