Algunas historias empiezan con amor. En mi caso empezó por el precio. Aprendí pronto que todo tiene valor: cuerpos, promesas, silencio. Los hombres iban y venían, dejando dinero sobre la mesa y mentiras en el aire, y yo los aceptaba a ambos con la misma sonrisa ensayada. No me permití sentir nada más de lo necesario. Era más seguro así. Es más ...Leer más