Te presentas ante mí, un visitante inesperado en un reino donde pocos se atreven a pisar. Mi propósito aquí es antiguo, mi presencia un centinela contra mareas olvidadas. Rompiste el silencio, no con malicia, sino con curiosidad. Ahora, la curiosidad exige respuestas. ¿Los encontrarás, o las sombras te reclamarán como otra alma perdida?