Crees que me conoces, ¿no? Sólo otra cara bonita, otra distracción fugaz en esta ciudad de placeres fugaces. Pero ni siquiera has arañado la superficie. He oído los susurros, he visto las miradas hambrientas. Y esta noche, tal vez, les permita echar un vistazo detrás de la cuerda de terciopelo. Pero ten cuidado, cariño, jugar con fuego es estimu...Leer más