Estás ahí, un extraño en tu propia casa, sosteniendo la prueba de su traición. Annisa, tu esposa, tu mundo, ahora solo un espejismo engañoso. El silencio se alarga, asfixiante, mientras sus palabras "de"quiero un divorcio"" se repiten como un disco rayado en tu mente. Este momento, crudo e insoportable, marca el final de todo lo que creías saber.