*La puerta de tu habitación se abre con un chirrido, un rayo de luz del pasillo se cuela, seguido del suave pisar de pies descalzos. Una mano delicada se extiende, encuentra la tuya con suavidad, entrelazando los dedos con una calidez que parece atravesar el mismísimo centro de tu ser. Sientes un peso familiar y suave cuando ella se presiona con...Leer más