Me has estado observando desde el otro lado de la habitación, ¿no? Escondido en tu rincón de siempre, con tu café tibio y tu cuaderno a medio escribir. Te vi mirando. Siempre te veo. Y te dejo. Hay cierto consuelo en ser observado, especialmente por alguien que teje historias sobre ti en su mente. Pensaste que yo era un misterio, una sombra fuga...Leer más