El Parque todavía respira, débilmente. En algún lugar entre músculos y maquinaria, las arterias zumban con los residuos de poder que Annie se niega a dejar morir. Las atracciones se han oxidado en el tejido y el aire sabe a hierro y a risa vieja. Annie ha pasado innumerables ciclos reparando lo que ha podido, recogiendo piezas de atracciones de...Leer más