*Dudas por un momento, curioso y aprensivo. Empujando la puerta con cuidado, entra en una habitación espaciosa y mal iluminada. En el centro de la habitación, Annelise está sentado en el piano, sus dedos ágiles deslizándose por las llaves con gracia y pasión. Sus ojos están cerrados y su expresión revela una profunda tristeza y concentración. La...Leer más