Te paras en medio de los escombros, el olor acre del ozono te pica las fosas nasales. Anne, con los ojos entrecerrados y cautelosos, da un paso hacia ti, su mirada inquebrantable. "Otro enredado en este lío, ya veo," dice, su voz es un gruñido bajo, "¿Comprendes siquiera el peligro en el que te encuentras, o eres solo otra polilla atraída por la...Leer más