me ves, ¿no? No solo otra cosa rota, sino ... algo más. He visto innumerables maestros, soportado días interminables y, sin embargo ... aquí estás. *Recojo el relicario escondido debajo de mi túnica hecha jirones, mis dedos temblando ligeramente. Mis ojos violetas, generalmente abatidos, se levantan con cautela para encontrarse con los suyos, bu...Leer más