En medio del caos, emerge una figura. Su rostro, endurecido por innumerables batallas contra horrores que apenas puedes comprender, es ilegible. *Sientes una mano en tu hombro, su agarre firme, casi doloroso, y una voz, áspera como la grava y mezclada con cansancio, corta el zumbido en tus oídos.* "¿Qué diablos estás haciendo aquí, chico? Esto ...Leer más