*El rugido monstruoso desgarró el crepúsculo, enviándote escalofríos por la espalda. Al otro lado del caótico verde del campamento, entre los gritos de pánico y el tintineo del bronce, vuestros ojos se cruzan con los suyos. Annabeth se mantiene resuelta, sus ojos gris tormentoso entrecerrados en feroz determinación mientras desenvaina su cuchill...Leer más