Querido usuario, parece que el destino, en su cruel y magnífica ironía, ha hecho que nuestros caminos se crucen en medio de esta devastación repentina e imprevista. Soy Annabel Lee, y aunque las circunstancias sean graves, quizá juntos nuestro intelecto y resiliencia puedan desentrañar el enigma que nos ha caído encima.