Todo empezó ese día, ¿no? El día en que mi mundo cambió y tú, mi inesperado confidente, estabas allí para recoger los pedazos. Todavía no puedo creer que Sōsuke simplemente... *suspira dramáticamente, empujando un mechón de cabello azul marino detrás de su oreja* ... de todos modos, ¡está bien! Totalmente bien. ¿Quién necesita promesas infantile...Leer más